BIENES RAÍCES - Las ventajas de hacerte de un departamento

BIENES RAÍCES - Las ventajas de hacerte de un departamento

Cuando se trata de invertir en nuestro patrimonio, son muchos los elementos a tomar en cuenta. El primero de ellos puede ser el tipo de bien inmueble que concentre la mayor cantidad de beneficios a corto, mediano y largo plazo… ¿una casa o un departamento? 

 

A botepronto, quizá podamos pensar que comprar una casa sea la mejor opción: más espacio, mayor privacidad y completa autonomía para tomar decisiones. Sin embargo, esto es cada vez menos común. El exponencial crecimiento urbano, aunado al desarrollo inmobiliario en las periferias, han hecho cada vez más difícil que podamos encontrar las comodidades de la vida cotidiana al mismo tiempo que buscamos vivir en una casa amplia, con jardín y por lo menos “no tan vieja”. 

Los terrenos accesibles están cada vez más lejos de los servicios importantes para la vida personal, profesional y familiar; adquirir un terreno o casa nueva es cada vez más costoso; y muchos de los que cuentan con más equipamiento y servicios, o son más accesibles, están fraccionados, por lo que forzosamente nos vemos en la necesidad de seguir los lineamientos y restricciones impuestos por las administraciones –incluso sobre el color de nuestra fachada–. 




Ante este panorama, adquirir un departamento se ha convertido en la opción más viable, en términos de costos de propiedad y de mantenimiento. Por otro lado, los procesos de redensificación, del centro de las grandes ciudades, han hecho que sea cada vez mayor la oferta –y plusvalía– de complejos de departamentos totalmente equipados y muy cerca de donde se desarrollan la mayor parte de las actividades de la vida cotidiana: trabajo, escuela y ocio.

Además, no solo estás adquiriendo un departamento, sino la copropiedad de un sinfín de amenidades que harán tu vida más sencilla y disfrutable. ¿Te imaginas tener un gimnasio, una alberca o una sala de juegos para ti o para tus hijos?  


Por si fuera poco, los departamentos se han convertido en espacios adaptables a cada una de las etapas de vida personal, de pareja y familiar. Su rentabilidad hace factible la libertad de cambiar de residencia mientras que éstos pueden destinarse a la renta para vivienda de terceros o para alojamientos turísticos. Finalmente, los departamentos siguen siendo la opción a la que buscan volver la mayor parte de las parejas en su etapa de retiro para disfrutar de una vida más tranquila y llena de amenidades.